agosto 10, 2009

VoLuNTaD; GRaNT MoRRiSoN; LoS inViSiBLeS; ZeiTGeiST; MaTRiX;MaGiaK

Publicado en Austin Osman Spare, Grant Morrison, MAGICK a 1:11 pm por Autor

ESTO PUDIESE SER UN APERITIVITO DE LO QUE ESCONDE LA ARS MAGNA THE MATRIX DE LOS HERMANOS WACHOWSKI


“Un ser humano es parte de lo que nosotros llamamos universo, una parte limitada en el tiempo y espacio. Él experimenta consigo mismo, sus pensamientos, sus sentimientos como algo separado del resto… un tipo de ilusión óptica de su conciencia. Esta ilusión es una especie de prisión para nosotros, la cual nos restringe a nuestros deseos personales y afecto a algunas personas cercanas a nosotros. Nuestra tarea debe se liberarnos de esta prisión por medio de la ampliación de nuestro círculo de compasión, de abrazar toda criatura viviente y toda la belleza de la naturaleza.”

-Albert Einstein.

Los InVisibles

Entrevistador: ¿Usted vio eso?

Grant Morrison: Algo parecido, pero estoy traduciéndolo. Estas cosas decían “¿Te acuerdas de lo que eres?” y de repente pensé “Claro, cómo podría olvidarlo, es lo más obvio de toda mi vida”. Y me dijeron “Te quedaste atrapado, porque lo que hacemos es jugar y todo lo que sucede procede de nuestra creatividad”. Estaba rodeado por información en bruto, nadando en datos puros. Era como estar en Internet si se extendiese a lo que haya fuera de las cuatro dimensiones que tenemos en este universo. Me dijeron que me había quedado atascado en el juego y cuando les pregunté lo que querían decir, me dijeron que pensara en cuando juegas una partida de ajedrez, y te metes tanto en el juego que olvidas que estás sentado a la mesa moviendo las piezas, y piensas que tú eres las piezas. De repente, la manera en que te mueves por el tablero de ajedrez se convierte en las reglas de tu vida, y si te comen una pieza, te sientes como si estuvieses muriendo. Por supuesto, no sería así, volverías a poner tu pieza en la caja, lista para jugar otra partida. Me dijeron “Así es como funciona, te enseñaremos cómo se juega, y aunque no te acuerdes del resto, trata de recordar esto”. Después me encontré tumbado en la cama en Katmandú, siendo de nuevo la pieza del juego. En los meses posteriores me los encontré cuatro o cinco veces y fue muy extraño, con muchas sincronicidades y extraños acontecimientos. Básicamente esto es lo que me contaron, y pensé “Eso son Los Invisibles, eso es de lo que va todo, y eso es de lo que siempre ha ido mi obra.

Entrevistador: ¿Es verdad que usted cree que el propio cómic de Los Invisibles es mágico?

Grant Morrison: Antes de Los Invisibles siempre me había interesado la magia. Algo como Kid Eternity era acerca de la magia, y Zenith habla de la magia del caos, ese tipo de cosas. Pero no eran algo mágico en sí mismos. Sólo me interesaba la magia e incluía referencias a ella. Entonces empecé a pensar en el potencial de los cómics para hacer magia. De ahí surgió la idea de Los Invisibles. Pensé en hacer un cómic que no sería sobre la magia y la anarquía, sino que las crearía y las haría realidad. Los Invisibles irradia magia. Inicialmente no me di cuenta, y me incluí alegremente en la serie. Pensé que King Mob molaba y que me quería parecer más a él. Me afeitaría y gustaría a todas las chicas que leyeran el cómic. Después me puse a escribir cosas acerca de King Mob. Escribí una trama en el primer cómic en el que le capturan y cree que le están devorando el rostro. Dos meses después un bicho me muerde en la mejilla. Me la atravesó y yo seguí escribiendo.

¿Grant Morrison o King Mob? ¿O ambos?

¿Grant Morrison o King Mob? ¿O ambos?

Después metí a King Mob en una experiencia chamánica, donde se hace pedazos todo lo que es. Poco después, en mi vida todo se derrumba; mi novia me deja y acabo en un hospital muriéndome por una infección bacteriana, con dos días de vida. Pensé que estaba en las últimas. Y todas las historias que había estado escribiendo antes eran acerca de una invasión desde el más allá por parte de seres insectiles y bacterianos. Algo en mi cuerpo supo que estaba escribiendo de ello. O es vudú, o lo que prefiera usted creer. Entonces pensé: “¿Y si King Mob pasara un buen rato?” Así que lo llevé a Estados Unidos e hice que Ragged Robin fuese su novia. Lo hice deliberadamente. Recibí la portada de Brian Bolland y dije “Quiero conocer a esta chica” e hice un poco de magia con ella. En unos meses conocí a una chica que era exactamente igual que Ragged Robin.

Recibo cartas y fotografías de un travesti chamánico, un travesti brasileño que vive en Brighton y hace magia. Ahora conozco gente que es como Los Invisibles; son auténticos, y todos han empezado a mostrarse. Me comunico con ellos, y los veo. Mi vida se ha convertido en el cómic, se ha convertido en ficción, en fantasía, y cuanto más fantástica la hago, mejor parece ir. Parece una afirmación descabellada, PERO ASÍ ES COMO FUNCIONA.

De una entrevista a Grant Morrison, Mago Pop, en 1999. El interesado que busque sus obras y su vida y milagros.

VOLUNTAD

Magia es la ciencia y el arte de producir cambio para que ocurra en conformidad con la voluntad como Crowley comenta. Cada pensamiento y cada acto se regulan por este postulado, pero al mismo tiempo, haz tu voluntad será el toda la ley. Es claro de que una gran variedad de fenómenos son cubiertos por el término ‘ voluntad ‘.

El mandato judicial Thelemico para hacer lo que sea tú voluntad, es el rechazo extremo a la autoridad externa; No hay necesidad de alguna ley ética o dios para proscribir el propósito en la vida ya que cada hombre y cada mujer es una estrella y que no hay dioses sino hombre.

Sin embargo, la simplicidad extrema de descubrir y llevar a cabo la voluntad verdadera de uno es un problema inmenso para seres tan complicados como nosotros. Si la voluntad verdadera es concebida como esa trayectoria a través de la vida que ha sido astrológica, genética, sociológica y psicológicamente más apropiada para uno, el problema es en gran parte eliminar aquel comportamiento que sea innecesario.

Los animales en estado salvaje efectúan sus voluntades verdaderas sin mucha vacilación, confusión, preocupación, premeditación o error. Es nuestro órgano dilatado de pensamiento que nos distrae de nuestra verdadera voluntad a la vez que ofrece ampliado alcance para su acción.

Parece que como si la voluntad incita a la mente a la acción y luego los agites de la mente dirigen la voluntad a lograr ciertas acciones o ciertos pensamientos ulteriores.

El entrenamiento de la voluntad es en primer lugar dirigido a pasar por encima de las distracciones y complicaciones innecesarias que hacen al hombre común de un ser no espontáneo y lo confunden en la realización de su obra primordial. El entrenamiento del mago también implica el desarrollo de la voluntad mágica, lo cual es el instrumento con el cual él explora lo sobrenatural.

La voluntad común implica lograr unidad de deseo. La voluntad mágica es un ulterior desarrollo de esto e implica detener la mente por completo.

Todos los hábitos, deseos y todas las creencias debilitan la voluntad, y los magos han desarrollado muchas técnicas para abstraer la voluntad de estas disipaciones. Austin Spare transmutó y trascendió la cultura estética personal buscando el valor en aquellas cosas que son comúnmente repelentes. Crowley abogó por la adopción de varias personalidades y opiniones arbitrarias. Él también recomendó el método del equilibrio donde la mente es disciplinada a inmediatamente evocar lo contrario de cada pensamiento que pueda surgir. Se supone que es beneficioso para romper con cualquier hábito y asi quitarse de encima esa forma particular de esclavitud. Entre los muchos métodos dados a Castaneda por su maestro para prepararle para abordar la voluntad estaba el ‘ borrar la historia personal ‘. Esto significa perder la autoimportancia y la responsabilidad pretenciosa por los actos de uno mientras que se recuerda constantemente que uno va a morir. Aunque éstos son nuevos hábitos; son considerados una base más sólida para el comportamiento, y le permiten a uno ser más fluido en las acciones personales. Otras técnicas incluyen desestabilizar las rutinas de uno, cambiando los hábitos de forma aleatoria y también con la curiosa práctica del no-hacer. Esto consiste en percatarse de las sombras de las cosas, los espacios entre los objetos o los detalles minuciosos de los objetos y otras cosas que uno normalmente pasa por alto.

Una vez que la voluntad ha sido abstraída del ciclo estéril de los hábitos es libre de actuar creativamente otra vez. Ésta es la base de la iluminación Zen. La voluntad también puede aprender a expresarse a sí misma sobrenaturalmente.

Spare consideró que la energía libre de la creencia (destruida) ofrece resultados mágicos cuándo es proyectada directamente a la subconsciencia a través del olvido total deliberado en los momentos de vacuidad o cansancio excesivo. Crowley dijo que el propósito de las yogas es desconectar la mente: Asana y Pranayama eliminan la sensación del cuerpo, Pratyahara, Dharana y Dhyana detienen la mente, y la conciencia misma es aniquilada en Samadhi. Castaneda incluye y exalta todas las tradiciones con la observación de que la voluntad opera cuando el diálogo interno es anulado.

Muchas vías están abiertas al mago para aproximarse al estado de un único punto o de silencio, todas puede ofrecer un vislumbre de este estado. Aquellos que son autoimpuestos más bien que deseados, están sólo dirigidos a ayudar al mago en su camino. Tienden a ofrecer experiencias caóticas coloreadas con cualquier cosa que resulte estar en la mente en ese momento. Las drogas caen en esta categoría y deberían ser estimadas como dando no más que pobres indicios de los resultados verdaderos de la práctica a voluntad de las disciplinas de Yoga y Magia.

El objeto de entrenar la voluntad es progresar hacia un punto donde la mente pueda ser silenciada a voluntad y asi permitir que la fuerza completa de la voluntad entera salga a la superficie. El florecimiento de la voluntad revela un sentido de dirección o Verdadera Voluntad, y también sus medios para el éxito.

agosto 8, 2009

CóMo HaBLaR CoN LoS DioSeS, MagiaK

Publicado en Grant Morrison, MAGICK, Metalingúistica a 4:59 pm por Autor

Grant Morrison : Cómo Hablar con los Dioses

De Decondicionamiento, la enciclopedia libre.

Aceptemos esto de momento: hay Grandes Ideas en el mundo. Eran Grandes antes de que naciéramos y lo aún lo serán durante mucho tiempo después de que seamos polvo. El OdioAmor es otra de ellas. Tenemos luego el Miedo, y la Culpa. es una de esas ideas, y el

Así pues… para invocar a un dios, lo único que hay que hacer es concentrarse en ese dios excluyendo cualquier otro pensamiento. Digamos que quieres invocar la Gran Idea Comunicación en la forma del dios Hermes, de forma que te garantice una lengua de plata. Hermes es la personificación Griega de la inteligencia rápida, arte y embrujo; las cualidades que representa tomaron forma física a partir de los artistas clásicos en un símbolo de veloz y desnuda juventud, con las finas alas de un ave joven y vestido tan sólo con corrientes de aire. Hermes es una condensación en forma pictórica – un sigil, de hecho -, de un estado fácilmente reconocible de la consciencia humana. Cuando nuestras palabras y nuestra mente son ágiles, cuando conjuramos la risa desde los otros, cuando hacemos poesía, estamos en la presencia de Hermes. Estamos, de hecho, poseídos por ese dios.

No estoy sugiriendo que exista un Monte Olimpo platónico real donde una serie de dioses tipo Hollywood se sientan alrededor de un estanque observando los asuntos de los mortales haciendo pausas tan sólo para bajar a nuestro mundo cuando alguno de nosotros cree en ellos lo suficientemente fuerte. Resultaría una forma demasiado complicada para explicar algo bastante simple; la verdad es que no tiene que existir un Monte Olimpo para que encuentres a Hermes o algo que se le parezca bajo un nombre distinto. Ni siquiera tienes que “creer” en los dioses griegos para invocar a cualquiera de ellos. Hermes personifica una Gran Idea, y todo lo que tienes que hacer es pensarle fervientemente y aparecerá tan veloz en tu mente que le reconocerás al instante.

La gente tiende a ser poseída por dioses arbitratiamente porque no los reconocen como tales; una persona puede ser dominada por la ira (el dios griego Ares), podemos dejarnos llevar por la pasión (Afrodita) o por la aflicción (Hades). en la vida encontramos estas Grandes Ideas todos los días, pero ya no usamos la palabra “dios” para describirlas. El mago evoca conscientemente estos estados y los renombra en estos dioses para separarlos de su Yo, para poder estudiarlos y aprender.

Quizá querrías conectar con Hermes si estás comenzando una novela o dando una charla o simplemente quieres entretener a una nueva pareja con tu ingenio.


¿Cuántos Hermes?

La forma que una Gran Idea toma dependerá de tu tradición y deseos. La bella juventud eléctrica de los griegos es una imagen bien conocida en las culturas occidenteles, habiendo sido apropiada para todo desde los comics de la edad de oro de Flash hasta el logo de la cadena de floristas Interflora. Otras culturas personifican velocidad, ingenio e ilusión de forma ligeramente diferente, pero el complejo de ideas se mantiene similar en todas partes: velocidad, palabras, escritura, magia, ingenio, son todas cualidades que asociaríamos con Hermes; pero en la India esta Gran Idea no está encarnada en este veloz corredor sino como un joven rechoncho con cabeza de elefante que con un colmillo roto escribe la historia del universo. Este es Ganesh, el escriba del panteón hindú.

En Egipto, el equivalente a esta Gran Idea es Thoth. En tradiciones nórdicas, Odin o Wotan es el Señor del Rayo y la comunicación (Wotan tiene un sólo ojo y en sus hombros se sientan los cuervos Pensamiento y Memoria que le traen datos instantáneos desde todos los rincones del mundo).

Hermes. Mercurio, Odin, Ganesh, Thoth; todos estos nombres representan distintas formas físicas en las que representar la comunicación y la velocidad. Algunos tipos de reduccionistas podrían entender en este significado la consideración que el “Monte Olimpo” es una metáfora sobre una ‘consciencia colectiva’.

Experimento:

Escoge a un dios o demonio tradicional de algún libro de mitología y aprende todo lo que puedas sobre lo que elijas. Sugiero empezar con una deidad benigna a no ser de que seas estúpido o muy duro y te apetezca meterte en asuntos mentales sucios, en cuyo caso recomendaría elegir algún demonio de los grimorios medievales y confiar en tener fuerza suficiente como para manejar la intensidad de los sentimientos negativos que encarnan estos “demonios”.

En cualquier caso, sugeriría comenzar con Hermes, dios de la Magia, en su forma como Ganesh. A Ganesh se le conoce como el destructor de obstáculos y parte de sus características es la apertura que proporciona al mundo mágico, con lo que es bueno siempre pedir su apoyo si piensas en serio acerca de seguir un camino ‘mágico’ .

Llama fervientemente a Hermes. Haz de sus atributos tu lujuria. Bebe café o Red Bull en su nombre o métete una raya de speed, dependiendo de tus niveles de abuso de drogas. Llena tu cabeza con imágenes de veloces jets y trenes-bala. Pon el “Ray of Light” de Madonna y llama a Hermes. Rodéate con comics de Flash e invoca a Hermes.

Apréciale con tus propias palabras, y llámalo en tí, construyendo un puente entre tus propios sentimientos relacionados con él y las energías descendientes de la Gran Idea.

La llegada del dios es fácilmente distinguible; deberías sentir algún sentido de presencia o incluso una posesión suave (recuerda lo que esto significa; estamos “poseídos” por Venus cuando el Amor destruye nuestra razón. Estamos poseídos por Marte cuando la Ira nos ciega. Aprende a reconocer los sentimientos específicos que describe la palabra “posesión”. Esto te permitirá estudiar a tu Gran Idea elegida y sus efectos en el sistema nervioso humano desde muy cerca sin llegar a estar muy asustado o superado emocionalmente y sin control)

Podrías notar una tendencia o voz distinta en tu cabeza con un carácter externo y extraño pero aún familiar, como algo separado de tí. Haz preguntas, apunta las respuestas en tu cabeza. Recuerda todo lo que oigas o sientas y apúntalo por estúpido que parezca. Mantén la sensación de contacto, pregunta y respuesta, mientras veas que puedes aprender algo.

Recuerda también que Hermes es ingenioso y juega y le encantan los juegos del lenguaje, así que prepárate para acertijos y juegos de palabras inteligentes cuando contactes esta Gran Idea. A veces el rápido torrente de pullas y bromas puede parecer una pesadilla de iteraciones fractales, pero si vas a jugar con Hermes, prepárate para pensar rápido e impresionar con tu velocidad.

Si, por el contrario, sólo hay un débil resultado o ninguno en absoluto acerca de presencias externas, no te preocupes. Intentalo de nuevo con Ganesh, Odin o un dios con el que te encuentres más cómodo. Continúa con el experimento hasta que consigas generar el estado mental requerido. No es difícil; si puedes hacerte sentir Ira, o Triste o Feliz pensando sobre algo (y la mayoría de la gente puede), ya estás preparado para invocar dioses y Grandes Ideas.


Los demonios son…

Nada más y nada menos que la forma en la que te sientes cuando alguien que querías te ha abandonado, cuando has sido humillado en público, o cualquiera de los otros valores típicos negativos a los que tenemos acceso como seres humanos. El Infierno es tan sólo la Degradación Eterna y donde se deshace nuestro Ser. Cuando Nietzsche proclamó que dios estaba muerto, se le olvidó añadir que Satán también está muerto y que somos libres de toda esta antigua lacra.

Experimento:

Utiliza las técnicas aprendidas para invocar a dioses y demonios clásicos y aplícalos a cosas que sabes seguro que no son reales, como los dioses de los libros de comics de Jack Kirby, los monstruos de los Mitos de Cthulhu de H.P. Lovecraft, personajes de Pokemon, o los Cenobitas de Clive Barker. Descubrirás que puedes evocar a cualquiera de estos personajes de la misma manera. En lugar de Hermes, dios mensajero, es posible invocar lo mismo desde una perspectiva cultural totalmente distinta – recomiendo al menos una invocación de la fuerza veloz de Hermes en la forma de Metron, el nuevo explorador intelectual informático de los comics de “Nuevos Dioses” de Jack Kirby. He tenido bastante éxito contactando con los Dioses de Kirby, incluyendo un memorable encuentro con la Gran Idea de la Ira Justa en su aspecto como “Orion” en los interminables campos de batalla cósmicos del Cuarto Mundo. Invoca la fuerza guerrera y energía marcial en la forma de Orion rodeándote con imágenes de los comics de Kirby, tocando “Marte” de la Suite de los Planetas o el “Revolution #9″ de los Beatles, o con el sonido de disparos y bombas desde un disco de efectos especiales.

Invoca a James Bond antes de una cita tocando los temas de Goldfinger y Thunderball vestido con traje de pingüino.

O intenta invocar a Dionysos, el dios del delirio creativo, en su aspecto juguetón, Ace Ventura, el detective de las películas de Jim Carrey – rodéate de tus propios animales de juguete y mascotas, pon las películas, imita la forma de moverse del autor y utilízalos para formular un sigil físico que puedas llevar a cabo en el espacio de tu ritual. Haz esto hasta que te conviertas en Dyonisos como Ace Ventura. Atiende a lo que sucede a tu sensación del yo y piensa en formas en las que usar estas nuevas cualidades “divinas” que has invocado en tí mismo (o traído de tu “subconsciente”, o elegido, dependiendo de qué modelo utilizas para explicar tus experiencias).

Piensa en estas nuevas características o dioses como aplicaciones y cárgalas en tu cabeza cuando necesites usarlas. Cuanto más cargues una aplicación en tu cabeza, parece convertirse en más convincente e intrínseco al Yo. Por eso es por lo que los actores a veces tienen que hacer un esfuerzo para “bajar” de los roles que están interpretando y por lo que los magos a veces se sienten poseídos por dioses o demonios; estas aplicaciones están ejecutándose allí.

Podrás ver que estos dioses son “características” o estados por defecto de la consciencia disponibles para todos.

Con mucha práctica adquirirás facilidad para acceder a estos estados en tí. No hay que asumir aun así que estos estados sean sólo procesos internos psicológicos. Estas Grandes Ideas llevan aquí desde hace mucho tiempo antes de que llegaras, y seguirán durante una buena temporada desde que te vayas. Podrían considerarse cualidades poderosas y autónomas, y deberían ser respetadas como tales. Invocar mucha ira en tu vida te puede convertir en un broncas, invocar demasiada comunicación pagándolo con otras características te puede convertir en un pedante, y así.

Siempre hay un peligro de que un “dios” sea adorado por encima de los otros. Si invocas a Ace Ventura podría ser que en lugar de ser divertido y creativo fueras un coñazo. Si invocas a los Cenobitas de Clive Barker sólo para ver si todo esto tiene mucho sentido, prepárate para tener que enfrentarte con asuntos fuertes de dominación, tortura, sumisión y dolor, pues estos son los parámetros que definen la conducta de los Cenobitas.


Eh tio, ¿donde está mi ego?

El “ego” – en el sentido negativo – es ese sentido calcificado de un “Yo” estable y sin cambios, que la gente utiliza para defenderse contra el Miedo ante el Cambio y la Muerte. Es el Yo como una armadura; reconfortante y con capacidad de proteger, a veces el Ego no deja mucho sitio para maniobrar o adaptarse a nuevas situaciones. Por otro lado el Ego puede ser un arma poderosa que crea ese empuje heróico hacia la trascendencia que consume y resuelve ese mismo empuje dirigiéndolo hacia un contexto superior.

Es interesante notar que no puedes ir más allá de tu Ego hasta que no hayas desarrollado uno hacia el que ir más allá. El ego, como Ser Individual, son los andamios para aquello que llamamos superyo o el memeplex (para utilizar el término de Susan Blackmore para lo que llamamos “personalidad” – ver “La máquina de memes” (Oxford University Press, Mayo 2000 para más cosas acerca de la teoría de la Dra. Blackmore). El andamiaje es una parte necesaria para cualquier proyecto de construcción, pero durante los últimos doscientos años se nos ha insistido en que confundamos el andamiaje con el propio edificio. El individuo soberano alguna vez pareció tal premio respecto al desarrollo evolutivo de la mente que ahora es muy difícil dejarlo ir sin incurrir en traumas de extinción existencial, pero como todas las fases del crecimiento es tan sólo una fase, y ha de ser superada.

Demoler el concepto del individuo creando deliberadamente una multitud de egos, personas, memeplexes o yoes, tiene la intención, al menos para mí, de ser un método para romper el calcificado concepto existencial de Yo en una serie de constelaciones fluidas de Múltiples Personalidades, desnudando a “la personalidad” y mostrándola como tan sólo una opción de comportamiento dentro de un menú de muchas.


El Abismo

Aleister Crowley encarnaba la destrucción de las estructuras del Yo Egoico como el Choronzon (o Chorizón xD), el Demonio 333. Choronzon, nos dice, es el guardián devorador de todo que habita el “Abismo” (siendo el Abismo un término adecuadamente dramático y evocativo para una ‘brecha’ experiencial en la consciencia humana). El término puede ser aplicado al estado mental durante el cual la consciencia del Yo Egoico empieza a canibalizarse en lugar de confrontar el habitualmente atemorizador hecho de que la Personalidad no es “real” en el sentido existencial sino tan sólo una estrategia de conducta.

La mayor parte de nosotros ha tenido alguna pequeña experiencia del gigantesco complejo fronterizo Mega-ChoronzonnoznorohC-ageM; el encuentro Choronzonico está presente en el implacable y aburrido autocuestionamiento de la bajada de las anfetaminas o la fiebre, y las experiencias cercanas a la muerte. Imagina esa parte de la mente que no hace más que charlar en tu cabeza aniquilándose en un autoanálisis imparable, y escucharás la voz de Choronzon.

Choronzon es entonces este Yo Existencial en su último aliento, masticando su propio cerebro, buscando sustento y hallando tan sólo el acertijo en el Fondo que no tiene Fondo. Choronzon es cuando no queda nada excepto la muerte ante la nada. Más allá, los conceptos de identidad y personalidad no pueden sobrevivir. Más allá, no somos ya más nuestro Yo. La “personalidad” en la orilla del Abismo hará cualquier cosa, dirá cualquier cosa y encontrará cualquier excusa para evitar este paso de desintegración hacia el “no-ser”.

La mayor parte de nosotros en las cada vez más populares tradiciones consumistas occidentales tendemos a esperar hasta la muerte antes de tan siquiera considerar el Choronzon. Dado que sólo podemos asumir que el sentido del Yo-Egoico es devorado en una llamarada de culpa o furia o negación o paz perfecta paz a través de la última inundación de endorfinas que se nos permite durante los cinco minutos anteriores a la muerte cerebral, el momento de la muerte me resulta uno especialmente vulnerable en el que también tendremos que hacer frente al terror existencial por primera vez.

Mejor ir ahí pronto y explorar el paisaje. Morir antes de morir es una de las grandes experiencias del camino mágico.

El Abismo entonces, es ese límite de la consciencia de sí donde el significado se rinde y da la vuelta convirtiéndose en su absoluto apuesto, consumiéndose en el “Ácido Choronzonico”, un hipersolvente capaz de disolver el YoqueesYo. Aquí se encuentra la inmensa frontera entre el Ser y el No Ser al filo de la Consciencia Egoica y aniquilado contra ella. El Abismo es un hiato en la consciencia, donde las nociones sobre identidad, raza, ser y territorio se consumen en una agonizante furia de contradicción.

Experimento:

El “Juramento del Abismo” (Oath of the Abyss), es un encuentro corrosivo con las fuerzas Choronzonicas dentro de la personalidad. No es algo que llevar a cabo con ligereza, y sugeriría muchos años de desarrollo antes de intentar algo tan estúpido y glamouroso como destruir tu Yo tan cuidadosamente establecido. Las recompensas de un cruce exitoso del Abismo son muchas, pero un intento fallido puede dejarte roto por dentro, consumido por la duda, el miedo y la inseguridad, y bastante poco útil…

¡Revuelta a través de la magia!

Seguir caminos de la “magia” es en sí un acto revolucionario con consecuencias de gran alcance. De todas formas, antes de lanzarte a destruir “el Sistema”, recuerda primero que nosotros lo construímos y en nuestro propio interés. Lo sostenemos constantemente, tanto con nuestra ayuda estando de acuerdo, o en oposición con nuestra disidencia. Los oponentes del Sistema son una función de este tanto como lo son sus defensores. El Sistema es un fantasma ensamblado en las mentes de los seres humanos que operan dentro del Sistema. Es un padre virtual que hicimos que cuidara de nosotros. Lo hicimos muy grande y muy difícil de ver en su totalidad, y le servimos y nutrimos cada día.

Por cada McDonalds que vueles, “ellos” construirán dos. En lugar de deslizar bolitas de Semtex entre los Happy Meals y la bandeja de plástico, sube a través de los rangos, echa a la junta de Directores y reconvierte la compañía en algo totalmente distinto; se aprendería bastante magia por el camino. Entonces conquista Disney, Nintendo, lo que te apetezca. Lo que quiero decir con esto es, ¿y si “el Sistema” no es nuetro enemigo después de todo? ¿Y si en lugar de eso es sólo nuestro campo de juego, el ‘entorno natural’ en el que hemos crecido? ¿Y si sólo es nuestra jungla y océano, entorno artificial… en el que jugar con las mentes y donde danzar y transformar las cosas, lo mejor que podamos, en poesía?

Es MagiaK?  xDDD

Término de polémica definición, que comprende técnicas para la obtención de resultados y actitudes respecto a la realidad consensuada. Distintos intentos de definirla han sido:

“Magia es la Ciencia y el Arte de causar que el Cambio ocurra conforme a la Voluntad”.Aleister Crowley

“Magia es una serie de técnicas y aproximaciones que pueden usarse para ampliar los límites de la Realidad Conseguible. Nuestro sentido de Realidad Conseguible son las limitaciones que creemos que nos atan a un rango estrecho de acciones y éxitos; lo que creemos que es posible para nosotros en un determinado momento. En este contexto, el propósito de la magia es simultáneamente explorar estas fronteras e intentar empujarlas, ensanchar la ‘esfera’ de las acciones posibles.” – Phil Hine, Condensed Chaos

“Todo funciona mediante la magia; la ciencia representa un pequeño dominio de la magia donde las coincidencias tienen una probabilidad relativamente alta de ocurrir. La mitad de las habilidades en la magia consisten en identificar las probabilidades que merece la pena impulsar,…” – Peter J. Carroll, Psybermagick

“Magia es el arte de causar cambios en la consciencia en conformidad con la Voluntad.” – Dion Fortune

“Magia es tan sólo el arte de cambiar el foco de la consciencia a voluntad”. – Robert Anton Wilson, The Earth Will Shake

“Hechicería: el cultivo sistemático de una consciencia ampliada o no-ordinaria y su despliegue en el mundo de los hechos y objetos para traer los resultados deseados.” – Hakim Bey, T.A.Z.

Y MIRAD COMO LOS MAGARTISTAS USAN LA MAGIAK XDDD




MeTaPRoGRaMaCióN, RoBeRT A. WiLSoN, Terence McKenna,

Publicado en Grant Morrison, Metalingúistica, Robert Anton Wilson, Terence McKenna a 4:37 pm por Autor

Mark Grant : El Manifiesto del Metaprogramador

De Decondicionamiento, la enciclopedia libre.

“Todos los seres humanos, todas las personas que alcanzan la edad adulta en el mundo de hoy son biocomputadores programados. Ninguno de nosotros puede escapar nuestra propia naturaleza como entidades programables. Literalmente, cada uno de nosotros seríamos nuestros programas, nada más, nada menos.” — John C.Lilly, M.D. [1]

“No puedes enseñar nuevos trucos a un perro viejo”, “un leopardo no cambia sus manchas” — el lenguaje está lleno de expresiones que implican que la gente nunca cambia. Toda nuestra sociedad parece estar organizada para evitar que nadie lo haga. El objetivo de este artículo es echarle un vistazo cómo está la situación actual y apuntar hacia fuentes para realizar tus propios experimentos.

John Lilly, más conocido por su trabajo en comunicación con delfines, fue uno de los primeros investigadores en lo que Tim Leary llamó ‘neuropsicología’: el uso de las operación del cerebro en lugar de la conducta humana para determinar los límites de lo que pueden hacer los humanos. Los experimentos de Lilly mostraron que el cerebro podía ser tratado como una entidad programable similar a un ordenador digital; tratándose en este caso de un ordenador capaz de programarse a sí mismo.

Lilly se refirió a esta capacidad de auto-programación como metaprogramación, e informó sobre sus investigaciones en su libro, “Programando y metaprogramando la biocomputadora humana” (Programming and Metaprogramming in the Human Biocomputer). Timothy Leary en particular y Robert Anton Wilson expandieron la teoría de la metaprogramación con su modelo de ocho circuitos para el cerebro, que cubriremos más adelante.

En las últimas décadas, la neurofisiología y la ciencia informática han ido aumentando su contacto. La neurofisología nos dice que el cerebro humano se compone de billones de neuronas interconectadas, cada una de las cuales es esencialmente un complejo interruptor con muchas entradas y salidas. Algunas combinaciones de entradas variarán la activación del interruptor de la neurona, y la salida puede hacer que otras neuronas varíen en cascada hasta que esto produzca algún tipo de salida en el cerebro. Las neuronas pueden ser simuladas en ordenadores, y hoy la redes de neuronas artificiales se utilizan para aplicaciones que van desde la visión computerizada a la predicción de precios de bolsa, o la operación de vuelo de aviones experimentales. Los investigadores han desarrollado métodos a través de los que estas redes de neuronas pueden aprender, averiguando como posibilidad métodos análogos al sueño en los humanos en el ámbito del aprendizaje autónomo. Otros han investigado conductas de redes patológicas análogas a la obsesión, fantasía, y alucinaciones en el cerebro humano.

Esto no es necesariamente una prueba concluyente de que seamos “sólo” redes de neuronas, ni prueba que no tengamos “almas” — los efectos dentro del paradigma de mecánica cuántica en las neuronas quizá dejen aún un hueco por el que esas cosas puedan colarse –, pero se trata de una serie de pruebas circunstanciales bastante fuertes. La cuestión en cualquier caso es, ¿cómo ocurre esta programación?

El cerebro de un bebé recién nacido es una tábula rasa, producto de milenios de programación genética en las partes más antiguas como la médula oblongada o el pons Varolli. Se encuentra en un entorno complejo sin programación, sin modelo alguno acerca de qué está sucediendo. Todo lo que ve es el remolino de caos de fotones, átomos y partículas subatómicas que la Física nos dice que es la ‘verdadera’ naturaleza de la realidad. En el modelo de ocho circuitos de Leary/Wilson del cerebro, el bebé se encuentra operando en el primer circuito, el de biosupervivencia, preocupado principalmente de seguir vivo en un entorno desconocido.

A medida que los datos entran, las redes de neuronas los procesan y generan una serie de resultados. Algunos de estos resultados como mover una pierna, pueden tener buenos resultados (por ejemplo, andar), otros tendrán malos resultados (caerse). Cuando se producen malos resultados de forma consistente, la programación cambiará para reforzar esta asociación. Así, por ejemplo, aprendemos a caminar a través de la programación neurológica para los movimientos que generan un caminar correcto, a través de la prueba y error.

Esta programación, puede estar lejos de ser óptima. Quizá si el bebé se cae de una silla y se hace daño, desarrolle un miedo neurótico de las alturas como parte de su programación; y a consecuencia de ello, se negaría a arriesgarse incluso cuando el entorno sea seguro. Dado que esta programación opera a tan bajo nivel, y es creada cuando el bebé está luchando tanto por sobrevivir en un entorno extraño, podría ser muy difícil de cambiar más adelante en la vida.

En este punto, el bebé puede desplazarse, y por tanto se mueve al segundo circuito, el territorial, a medida que descubre otras entidades en el universo con las que debe interactuar, y las incorpora en su modelo de realidad. Esta parte de la programación del bebé está relacionada principalmente con la jerarquía de grupo, las emociones sin refinar, y el dominio/sumisión.

A medida que el bebé aprende a hablar, el bebé pasa al tercer circuito, el semántico. Ahora puede comunicarse con otras entidades y manipularlas verbalmente en su universo, y esto provee de un mecanismo para que los padres y familiares pasen sus modelos de realidad al niño. El lenguaje también permite al niño crear sus propios modelos cada vez más complejos y abstractos de realidad, llevando indirectamente a actividades tales como la filosofía y la ciencia.

La consciencia se encuentra ahora bien establecida en el modelo de realidad del niño, ya que puede verse como un actor en relación con una entidad externa. Sin embargo, este modelo de sí mismo podría estar lejos de sí mismo. Esto es especialmente destacable cuando el niño empieza a intentar explicar su naturaleza a otras entidades; podemos hablar de querer hacer diversas cosas que nunca hacemos, porque el modelo de los deseos sea muy distinto al de sus verdaderos deseos, así como por el sesgo introducido por la propia naturaleza del lenguaje.

Así, el lenguaje es a la vez un beneficio y una maldición. Podemos usarlo para transmitir nuestros modelos de realidad a otros, pero aquellos que se concentran principalmente en un pensamiento propio del tercer circuito se encuentran a menudo satisfechos con hablar, en lugar de actuar. Un problema mayor es que el uso del lenguaje tiende a llevar al monólogo perpétuo interno del pensamiento, analizando continuamente la realidad y perdiendo el tiempo en repasar una y otra vez los errores pasados, o intentando predecir el futuro. Tal análisis es ciertamente útil, pero mucha gente se hace adicta a pensar cuando podría irles mejor relajándose y disfrutando de la vida. De aquí, el deseo del místico por el ‘silencio interior’.

Cuando el niño crece y pasa a la adolescencia, la comunicación de sus compañeros y sus mayores empieza a programarles para que adopten su papel en su cultura. Por ejemplo, en una cultura cristiana serán programados para que crean en el dios cristiano y en especial para que no lleven a cabo actos sexuales sin el permiso de un clérigo, un programa que da a la iglesia una gran cantidad de poder. Al igual que su modelo de la realidad externa y su modelo de sí mismos, adquirirán otro modelo del yo ideal que la sociedad desea, y las diferencias entre su modelo de sí mismos y este modelo ideal aparecerán como culpa. A esto es a lo que nos referimos como moral, en el contexto del cuarto circuito, el socio-sexual.

Después de mucho trabajo, el bebé ha creado un modelo de la realidad que funciona, y mucha gente teme tanto tener que rediseñar tal modelo que luchará para restringir el cambio e intentar forzar su modelo sobre el resto de individuos para intentar controlar la realidad. De aquí la preponderancia de los gobiernos, las religiones y otros agentes que actúan para frenar la velocidad del cambio. Tan pronto como una nueva idea aparezca será prohibida, puesto que de otra forma la gente tendría que despertar de su sonambulismo para poder asumirla.

¿Pero y aquellos que quieren más en la vida que su porción en el ciclo eterno de nacimientos, matrimonios, y muertes? ¿O aquellos que descubren a través de la experiencia que la programación del cuarto circuito es mentira? Más aún, la primera ruptura racional en que nos damos cuenta de que incluso las cosas más básicas que tenemos asumidas sobre la realidad podrían ser erróneas, podemos encontrarnos en un estado de shock que nos acabe por dejar confusos para siempre.

Históricamente, los místicos han llamado a esta experiencia “Chapel Perilous” (Peligrosa Capilla), o “El Abismo”. Una metáfora más reciente es “La Aldea”, en el show televisivo “El Prisionero” de Patrick McGoohan. Se trata de un lugar donde lo que sucede parece estar totalmente fuera de control, nada es lo que parece, y las únicas formas de salir son o bien de alguna forma “escapar”, o regresar a tu antiguo mundo, o perder la cabeza (por ejemplo, caer en algún modelo aleatorio de realidad que sea negativo, en particular de cara a tu interrelación con tu entorno). Peor aún, podrías pensar que has escapado, sólo para descubrir que esa salida en sí no era más que otra ilusión.

El problema es que el modelo de realidad que construímos, alrededor del cual basamos nuestras vidas enteras, resulta ser incorrecto y tenemos que encontrar un modelo nuevo, personal, para sustituirlo. De hecho se nos devuelve a nuestro estado de infancia, sólo que ahora no tenemos siquiera ‘adultos’ que nos ayuden. Hay dos formas de salir; o bien permitir que otra persona te reprograme, o aprender a reprogramarte a tí mismo.

Un método tradicional de encontrar otro modelo de interpretación es unirte a una religión establecida o a un grupo místico a través del cual puedas ‘renacer’ dentro de otra realidad ya prefabricada (por ejemplo, los cristianos ‘renacidos’). Otra es hacer eso mismo pero respecto a otro individuo y dejarle que te diga que hacer, adoptando su modelo de realidad (y creando un padre substituto). Encontrar una salida personal es mucho más difícil.

Ambos ‘amor verdadero’ y ‘verdaderas’ religiones, pueden empujar más allá del ciclo reproductivo tradicional al quinto circuito en supuesta plenitud; neurosomático, relacionado principalmente con los estados extáticos. Otras formas de alcanzarlo incluyen el uso de drogas como hachís y MDMA, tantra, T’ai Chi, Terapia gestaltista, o el ejercicio más allá del punto de agotamiento (baile, etc) para favorecer la producción de endorfinas en el cerebro. Es de destacar en cualquier caso, que dado que el estado extático es muy adictivo, personas y grupos capaces de generar ese estado en otros pueden tener la posibilidad de controlarlos.

Para mucha gente un nuevo modelo de realidad, reorganizado de una forma u otra, será suficiente; pero algunos querrán ir mas allá. En lugar de adoptar el modelo de realidad de otro, se trataría de convertirse en verdaderos metaprogramadores y aprender a controlar su propia programación, sus propios modelos. Se han descubierto numerosos mecanismos a lo largo de la historia para la metaprogramación, pero muchos necesitan años de meditación e introspección. Con el descubrimiento de psicodélicos de potencia creciente como el LSD, la experiencia se ha abierto a cualquiera que lo desee.

Bien podría ser el LSD la ‘piedra filosofal’ que buscaban los alquimistas, capaz de cambiar la típica plomiza personalidad en oro. Leary describe la experiencia arquetípica de viaje con una alta dósis de LSD en su “Experiencia Psicodélica” (Psychedelic Experience), basada en el Libro Tibetano de los Muertos; el pico de la experiencia de LSD revienta la capacidad del cerebro para hacer un modelo de la realidad, dejando al consumidor en presencia de lo que los budistas llaman la ‘Clara Luz’, o lo que consideramos como la recepción sensorial externa sin filtrado, una deslumbrante luz blanca que debemos interpretar de alguna forma (la misma luz parece que se ve en experiencias cercanas a la muerte y orgasmos fuertes). Tal experiencia, puede ser extremadamente desconcertante si nos encontramo demasiado atados a sus programas y modelos.

A medida que el consumidor baja del pico, puede jugar con sus programas y modelos de realidad como lo desee. Puede experimentar con nuevas formas de modelar la realidad externa y nuevos programas para interactuar con ella, y ver cómo esto altera su percepción. Más importante, puede elegir cuál de estos modelos y programas debería retener cuando regresa a esta ‘realidad consensuada’.

Ya que estamos en gran medida compuestos de nuestros programas y modelos, una experiencia capital de metaprogramación se percibe en gran medida como un ciclo de muerte y renacimiento. Podemos sentirnos literalmente como si fueramos una nueva persona dentro del mismo cuerpo. Esto en sí puede generar problemas significativos cuando otros intentan relacionarse con nosotros de formas que de pronto resulten antiguas, programadas. Podrían llegar a bloquear e ignorar nuevos parámetros de entrada que demuestran nuestra nueva personalidad si esta ha variado radicalmente, para poder retener el sentimiento de seguridad de sus antiguos métodos de relacionarse con nosotros; incluso si realmente hemos cambiado. En algunos casos esto puede llegar a tales extremos que se acabe buscando nuevos amigos en lugar de persuadirlos de que esa nueva realidad es así.

Hay, sin duda, muchos otros métodos de metaprogramación que no son tan peligrosos para el individuo, ya que se concentran en áreas específicas de nuestra programación y tienen el beneficio de siglos de desarrollo. Algunos ejemplos son el yoga y el T’ai Chi, que intentan desestresar músculos y en consecuencia los bloqueos mentales que los causaron originalmente, o las artes marciales que borran nuestros programas inseguros de un nivel más “bajo”. Aunque estos métodos son efectivos en aquellos que no entienden cómo funcionan, son mucho más efectivos en los metaprogramadores conscientes que conozcan la herramienta en sí.

La experiencia de metaprogramación con LSD también puede obtenerse del modo tradicional a través de un largo entrenamiento y de la meditación. Richard Alpert informa en “Sé Aquí Ahora” que algunos de los maestros indios que ha visitado, afirmaban que grandes dósis de LSD producían efectos similares pero menos potentes que la meditación. Otra posibilidad es a través del estudio de la Magia(k), donde los estudiantes aprenden a variar sus modelos de realidad hasta que hacerlo se convierte en algo natural.

Estos métodos dan al estudiante una aproximación lenta y controlada al circuito de metaprogramación, en lugar de arrojarlos a la montaña rusa de un viaje de ácido. Otra posibilidad, y quizá la más efectiva, es la combinación de ritual y psicodélicos. Metaprogramadores con mayor experiencia pueden diseñar rituales que se llevan a cabo antes, durante y después de un viaje y lo empujan en una dirección específica. Tales rituales se han utilizado durante milenios por maestros chamanistas.

Algo como esto puede reafirmar la seguridad del consumidor hasta que tiene suficiente experiencia como para operar sólo, pero convierte a los metaprogramadores en programadores; los rituales programarán al viajero y una mala elección de rituales podría instalar una mala programación,. Por ejemplo, parece que Manson programaba la obediencia absoluta de sus seguidoras practicándoles sexo oral después de darles ácido. Otro ejemplo, una queja habitual sobre el MDMA, es que puede crear lazos emocionales ‘inapropiados’ entre sus usuarios (aunque, claro, pocos podrían argumentar racionalmente que amar a tus enemigos con MDMA es peor que golpearles con alcohol), y un uso descuidado del ácido puede provocar problemas mucho mayores.

El objetivo de este proceso, es enfrentarnos cara a cara con nuestra programación y mostrarnos el escaso control que tenemos sobre nuestras vidas. Hasta que nos damos cuenta de que la mayor parte de nuestras acciones son el resultado de programas que no controlamos, no tenemos la habilidad de controlarlos, y por tanto carecemos de libre ‘voluntad’.

Por supuesto, esta ‘libre voluntad’ es meramente otro programa superpuesto a nuestro software de bajo nivel, una ‘meta-consciencia’ superpuesta a nuestro programa tradicional de consciencia. Somos aún ordenadores, pero a la vez ordenadores que sabiendo que lo son saben cómo reprogramar sus operaciones o cambiar sus modelos de realidad. Con práctica, podemos aprender a analizar conscientemente las impresiones sensoriales de entrada y elegir cómo reaccionar en lugar de actuar de formas rígidamente programadas.

Este extremo idealizado sería, en esencia, lo que varios caminos místicos llaman ‘iluminación’ — manejarse con la realidad tal como es en lugar de intentar forzarla para que se ajuste a nuestros mapas, y vivir fuera de nuestros juegos sociales — y nuestra ‘voluntad’ metaconsciente, o a lo que Crowley se refería como ‘verdadera voluntad’. La pérdida del ego en el sentido de pretender que nuestro modelo de la realidad es la realidad, y el que aun participando en los juegos sociales, esto se llevara a cabo por elección en lugar de por hábito. En caso de entender las reglas del juego también se podría jugar mejor que quienes no perciben el carácter de “juego” de las interacciones sociales.

El modelo de Leary tiene otros dos circuítos más allá de la fase de metaprogramación; sin embargo, los considero altamente dudosos sin mayor exploración. El DMT parece invocar estos circuitos, permitiendo la comunicaciones con entidades que supuestamente existen fuera de esta realidad, con un cuestionamiento respecto a si estas percepciones son reales, o tan sólo mecanismos mentales, partes de nuestra propia programación. En cualquier caso, hay suficiente trabajo que hacer llevando a la raza humana al completo a estos estados “iluminados” como para tener que preocuparnos de qué pasa después.

Así que, de esto se trata; la psicología moderna, la programación en informática y la neurofisiología se unen al misticismo de los tiempos remotos. Tras el ocaso del siglo XX, se plantea la posibilidad de llegar a nuevos modos de consciencia que permitirán a la gente operar en formas que se encuentran tan adelantadas respecto a un adulto típico como lo está un adulto respecto a un niño. Metaprogramadores del mundo uníos,… ¡no tenéis nada que perder, excepto vuestro bugs!

Referencias:

[1] John C. Lilly, M.D., Prefacio de “Programming and Metaprogramming in the Human Biocomputer”, Julian Press


Bibliografía

‘Angel Tech’ — Antero Alli, New Falcon Publications, ISBN 0-941404-45-5

‘Be Here Now’ — Richard Alpert

‘Consciousness Explained’ — Daniel C. Dennett, Little Brown & Co, ISBN 0-316-18066-1

‘Gestalt Therapy’ — F. Perls, R.F. Hefferline, P. Goodman, Souvenir Press, ISBN 0-285-62665-5

‘Neuropolitique’ — Timothy Leary, Falcon Press, ISBN 0-941404-84-6

‘Programming and Metaprogramming in the Human Biocomputer’ — John C. Lilly, M.D., Julian Press

‘Prometheus Rising’ — Robert Anton Wilson, Falcon Press, ISBN0-941404-19-6

‘The Book of Lies’ — Aleister Crowley

‘The Center of the Cyclone’ — John C. Lilly, M.D., Bantam Books, ISBN 0-553-13349-7

‘The Human Evasion’ — Celia Green

‘The Psychedelic Experience’ — Timothy Leary, Ph.D., Ralph Metzner, Ph.D., & Richard Alpert, Ph.D.

La ParaDoJa del MeNTiRoSo, METALenGuaJe,

Publicado en Grant Morrison, MAGICK, Metalingúistica a 4:21 pm por Autor

Eubúlides-Crisipo2

¿Qué es una paradoja?

Etimológicamente “paradoja” proviene del griego “parádoxa” y significa, literalmente, “contrario a la opinión”. Por lo tanto, a un nivel etimológico podemos decir que la paradoja se opone a la opinión común o heredada. De aquí que Cicerón dijera “Lo que ellos [se refiere a los griegos] llaman paradoxa nosotros lo llamamos `cosas que MaraVillan´”. Bajo la perspectiva etimológica las afirmaciones de Platón de que los hombres y las mujeres debían de poder gobernar, por igual, en la ciudad ideal resultaban paradójicas en el contexto social en el que se hicieron.

Un uso diferente del término paradoja es el de “Antinomia”. Una antinomia se produce cuando dos proposiciones son contradictorias entre sí pero las razones que las apoyan son igualmente validas y fundamentadas. Las antinomias fueron un recurso habitual entre los escépticos y los sofistas para mostrar la inutilidad de la razón del hombre para conocer la Verdad. A este respecto se cuenta la anécdota ocurrida en 155 a.J en la que Carneades, como embajador ateniense en Roma, habló un día convincentemente a favor de la justicia y al siguiente en su contra. Más famosas aún son las antinomias kantianas que muestran la imposibilidad de ciertos conocimientos sobre el mundo como si es eterno o tiene principio en el tiempo, si existe la libertad en él o no, etc. Probablemente se puedan considerar de este tipo las paradojas de Zenón (“Aquiles y la tortuga” por ejemplo) en donde la argumentación sostiene una cosa y la experiencia aparece como contradictoria a ella.

Un tercer uso de “paradoja” es el que señala como paradójico un conflicto entre criterios de clasificación. Cuando un elemento no cae dentro de ningún sistema clasificatorio se puede decir que es un objeto paradójico. En un primer momento, por ejemplo, el ornitorrinco fue un animal paradójico ya que no entraba, aparentemente, en ninguna clasificación taxonómica conocida. Otro ejemplo a la orden del día son los efectos paradójicos que se muestran en ciertos fenómenos quánticos que presentan, al mismo tiempo, características ondulatorias y corpusculares.

En cuarto y último lugar nos encontramos con el significado lógico-semántico del término paradoja. Una paradoja, en este sentido, se produce cuando una correcta formulación Matemática oLingüística, lógicamente formalizable, lleva a una contradicción o a la imposibilidad de que se le atribuya algún valor de verdad. La paradoja del mentiroso es un típico ejemplo de esta clase de paradoja que se encuentran ya desde la Antigüedad y Edad Media. Este cuarto tipo de paradoja se pueden clasificar a su vez en varias categorías. Quine, sin ir más lejos, distingue entre “paradojas verídicas” y “paradojas falsídicas”. En las primeras lo que se propone establecer es verdadero y en las segunda, falso. La distinción entre “paradojas falsídicas” y falacias es que las falacias pueden conducir tanto a conclusiones verdaderas como falsas. Otra distinción de las falacias lógico-semánticas es: “paradojas lógicas”, “paradojas semánticas” y “paradojas de la confirmación”.

La paradoja del mentiroso

Parece ser que la primera formulación de la paradoja del mentiroso tal y como la conocemos hoy en día se la debemos a Eubúlides de Mileto, de la escuela megárica, que floreció hacia el 350 antes de nuestra era (a Eubúlides se le atribuyen la formulación de otros argumentos sofísticos y paradojas como el sofisma del cornudo, la paradoja del calvo o la del montón). La formulación de la paradoja del mentiroso que se le atribuye es la siguiente:

” Si afirmo que estoy mintiendo, ¿miento o digo la verdad?”

La paradoja del cretense o de Epiménides:

Se suele considerar esta paradoja como una versión de la paradoja del mentiroso pero en su formulación MÁS SIMPLE, NO LO ES. Vamos a explicarla en su versión correcta y después en su popular errónea.

Epiménides de Cnosos fue un profeta y sabio griego del siglo VI a.J. probablemente asociado a tradiciones chamánicas de Asia Central: los tatuajes que le atribulle Pausanias y el largo sueño de 57 años (50 según Plutarco) en una cueva bendecida por Zeus parecen apoyar esta hipótesis. A él le es atribuido el siguiente dilema (Nota: definiremos mentiroso como aquella persona que miente siempre): Todos los cretenses son unos mentirosos, Epiménides, el cretense, dice “Los cretenses son unos mentirosos”. Lo que dice Epiménides es verdadero o falso.

La paradoja del barbero o de Russell:

Esta paradoja, como se verá, no es como la paradoja del mentiroso pero tiene el mismo resultado final: no se le puede asignar un valor determinado a una afirmación sin incurrir en una contradicción. En la paradoja del mentiroso no podíamos decir que la proposición “Esta oración es falsa” fuera ni verdadera ni falsa ya que en un caso u otro caeríamos en una contradicción; en la paradoja de Russell no podemos decir si el conjunto de todos los conjuntos normales es normal o singular, pero antes paso a explicar que significa conjunto normal y conjunto singular.
Los conjuntos son normalmente conjuntos de cosas. Estos conjuntos son “conjuntos normales” y su principal característica es que no se contienen a sí mismo. Por ejemplo, el conjunto “Letras” no se contiene a sí mismo ya que el conjunto “Letras” no es una letra. También existen conjuntos de conjuntos pero siguen siendo normales si cumplen el requisito de no contenerse a sí mismos. Pero ¿cómo puede un conjunto contenerse a sí mismo? Muy sencillo, pongamos el caso del conjunto de los objetos que no son animales y llamémosle H; como H no es un animal sino un conjunto podemos incluir a H dentro de sí mismo. Al contenerse a sí mismo decimos que H es un conjunto singular. Un conjunto singular, por lo tanto, es un conjunto que se contiene a sí mismo.
Ahora tomemos al conjunto N que es el conjunto de todos los conjuntos normales. Preguntamos ¿es este conjunto normal o singular?

Re-solución posible de la paradoja del mentiroso:

Ya Pablo de Venecia (?1372-1429), vicario provincial y más tarde general de la Orden de los ermitaños de San Agustín, dio una lista de 14 soluciones para la paradoja del mentiroso, a las cuales añadió una decimoquinta solución propia en la que diferenciaba entre las significaciones sin cualificativo (expresiones que significan lo que significan y nada más) y las significaciones precisas y adecuadas (expresiones que significan asimismo que son ellas mismas verdadera).

La solución de Pablo de Venecia tiene que ver con la solución más aceptada hoy en día basada en la teoría de los lenguajes y metalenguajes. Esta teoría distingue entre un lenguaje, el metalenguaje de este lenguaje, el metalenguaje de este metalenguaje y así sucesivamente. La paradoja de la oración “esta frase es mentira” queda eliminada cuando consideramos que “es verdadera” o “es falsa” no pertenecen al mismo lenguaje en el que está escrito “esta frase es mentira” sino a su metalenguaje. Por esta razón la paradoja del mentiroso y las paradojas análogas reciben el nombre de paradojas metalógicas.

El problema de esta solución es que por un lado, tiene la apariencia de construcción ad hoc para librar esta paradoja. Se crea un metauniverso para salvar la coherencia lógica de este universo pero esta solución es arriesgada (pensemos en la crítica aristotélica al mundo de las Formas de Platón) y arbitraria. Este metalenguaje es una construcción teórica que es criticada por muchos lingüistas ya que parece que más que resolver la paradoja la escamotea con esta construcción “meta”.

Por otro lado, aún cuando esta hipótesis fuera correcta podría servir para disolver la paradoja de afirmaciones como “miento” pero no para otras formas de la paradoja como las formulaciones no autoreferenciales de la paradoja del mentiroso o paradojas como la del barbero que tampoco hacen referencia a sí mismas.

Esta paradoja que parece, en principio, tan intrascendente a efectos prácticos ha tenido consecuencias importantes en la axiomatización de las matemáticas en el siglo XX. Analizando los sistemas axiomáticos dependientes del programa de Hilbert, Gödel descubrió que en cualquier formalización consistente de las matemáticas lo suficientemente amplia para contener los números naturales Gödel mostró que se puede construir al menos una afirmación que ni se puede refutar ni demostrar dentro del sistema. De hecho lo que consiguió Gödel es construir dentro de un sistema formal una declaración p que enunciaba “esta declaración no se puede probar”; obviamente, una versión de la paradoja del mentiroso en donde p no puede tener valor de verdad alguno; esto tiene como consecuencia que los proyectos consistentes de axiomatización de las matemáticas que sean tanto o más complejos como para contener los números naturales sean incompletos. El primer teorema de Gödel tiene importantes consecuencias teóricas y prácticas y es, probablemente, uno de los aportes más interesantes a las matemáticas en el siglo XX.

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